Friday, April 8, 2016

NO APACIGUAMIENTO SINO MAS PODER, NO PAZ ANTE TODO, SINO GUERRA, NO VIRTUD SINO VIGOR. NO SE PUEDE DIALOGAR CON LOS ENEMIGOS, HAY QUE PELEAR CON LOS ENEMIGOS. EL DIALOGO ES LA ROSA DE JUDAS !!


Por Toby Valderrama y Antonio Aponte 

A medida que la crisis se agudiza avanzan los llamados desesperados al diálogo; hasta el papa, ayer agente de las dictaduras del Cono Sur, hoy aparece como un santurrón llamando a diálogo; los dialogueros son variados, los hay asustados que claman por el diálogo “para detener una catástrofe” o los oportunistas que  ven en el diálogo una posibilidad de flotar en un pacto. Para entender esta pasión dialogante de última hora que hasta se aprobó por unanimidad en la asamblea, es necesario estudiar la situación política que vivimos. Estudiemos.

Lo primero que encontramos es que el pacto, el diálogo en lo fundamental ya se está dando, la presencia de un burgués en la dirección de la economía es señal inequívoca del pacto, las políticas favoreciendo el capitalismo afirman lo anterior. Y si recordamos que la economía y la política son hermanos siameses llegaremos a la conclusión de que el diálogo, el pacto, es cuestión de horas.

Siendo así, las escaramuzas que presenciamos son sólo eso, escaramuzas, piruetas del circo de la democracia burguesa, meaos que no llegan al río; o si quieren, pataleos de renegados que escogieron el camino de la traición al Socialismo y deben levantar polvareda para ocultar su infamia. El diálogo político se hará hoy por las buenas o se hará después cuando llegue el alto mando y ponga orden en el desbarajuste de los payasos.

Pero, ¿cómo llegamos a esta situación, cómo el país regresó a la socialdemocracia sin que prácticamente nos diéramos cuenta? La respuesta es clara: la Revolución se detuvo en su etapa socialdemócrata, Chávez fue asesinado antes de su “Golpe de timón”, que no era otra cosa que ir más allá, superar a la democracia burguesa, a la socialdemocracia, seguir avanzado en lo espiritual y lo material hacia el Socialismo. Sin Chávez la Revolución se detuvo, buscó la ayuda de los empresarios, se entregó, inútiles los llamados a rectificar, la conducción socialdemócrata cuarteada seguía el camino que marcaba su naturaleza, servir de válvula de seguridad a la burguesía. Y lo hizo bien, sólo que al hacerlo cavaba su propia sepultura, la burguesía desprecia a los renegados y más si estos se entregan con sordina, con freno, con medida.

Hemos llegado a las fases terminales de la decadencia, la oposición ataca con fuerza, tiene la iniciativa, el gobierno depende de un puñado de magistrados que actúan como un dique que amenaza con perforarse. No hay respuesta política, se insiste en la tesis absurda de que si algo se ignora no existe, o en despachar los problemas con soberbia: “eso es mentira”, “por aquí no pasa”… De esta manera la población se despolitiza, se recoge a sus querencias personales, deja cada vez más solo al gobierno.

El vacío llama al desespero, el error económico de ignorar cómo funciona el capitalismo nos trajo a esta situación, la falta de coraje para avanzar creó condiciones para que el capitalismo florezca salvaje, para que impusiera su ley: se robaron los dólares, no producen lo que no les da inmensas ganancias, colocan las mercancías donde mejor se venden, y el gobierno peleando con fantasmas y simultáneamente estimulando al capitalismo camina manso al patíbulo. La situación es difícil, las medidas son urgentes y dolorosas; el gobierno luce impotente para tomarlas, sus capitanes pertenecen al campo enemigo, no pueden ofrecer nada diferente al campo opositor, sólo se diferencian en las formas, los dos bandos están en el mismo saco, en mismo charco. Todo parece decidido... a menos que…

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Saturday, December 5, 2015

LA FILOSOFIA CHAVISTA IZQUIERDISTA ARISTOCRATICA REVOLUCIONARIA DIONISIACA DEL FILOSOFO GOETHE PARA ESTOS TIEMPOS DUROS EN QUE LOS CHAVISTAS DEBEN EVOLUCIONAR HACIA EL SUPERHOMBRE, EL QUE HOMBRE QUE ESTABLECE LAS METAS EL HOMBRE DEL FUTURO. NO RECUERDEN A CHAVEZ Y A BOLIVAR, IMITEN A CHAVEZ Y A BOLIVAR


Goethe, como escritor y como hombre, viene a ser un testimonio del poder de la salud física y psíquica, tan insólita en los artistas y filósofos. En su filosofía, inseparable de su poesía, redime a la Naturaleza y, con ella, a sí mismo, y al ser humano en general. Su gloria  radica en su infinita capacidad tanto para escribir como para vivir. Por ello, Nietzsche afirma que: “...no se separó de la vida, sino que se adentró en ella; no fue pusilánime, sino que tomó sobre sí todo lo que fue posible. Lo que él quería era la ‘totalidad’… disciplinóse a sí mismo con la totalidad; se creó a sí mismo”. Comprendió el infinito poder del mundo instintivo y se lanzó, intrépido, a la búsqueda de la alegría de vivir: un dios y un demonio, al mismo tiempo; por lo cual Nietzsche exclama: “Yo le bautizo con el nombre de Dionisos”.

En todo caso, un poeta filósofo que, en  Fausto, no intenta “poder enseñar nada, ni mejorar ni convertir a los hombres…” y reconocer que ni “la filosofía, leyes, medicina y, por desgracia, también la teología…” le han llevado a la sabiduría; en cambio ha perdido “la alegría”.  Esto lo obliga a separarse de la razón y a consagrarse “a la magia, a ver si por la fuerza y el verbo del espíritu se me puede revelar más de un misterio, a fin de no tener más necesidad de decir, sudando la gota gorda, aquello que no sé”.

Si se arrepiente de algo es de haber abandonado por largo tiempo la vida, “arrinconado tras esta pila de libros que la polilla roe”.  El lamento  es el de no haber comprendido antes “esa viva Naturaleza que Dios creó ahí para los hombres”. Rechazo de la razón y apología de los sentidos,  los sentimientos y  la pasión.

“Llevaba en sí los instintos más fuertes: la sensibilidad, la idolatría de la Naturaleza, el elemento antihistórico y antiidealista, el elemento irreal y revolucionario”, expone Nietzsche, y agrega: “combatió la separación de la razón, de la sensualidad, del sentimiento, de la voluntad (separación predicada en la más desalentadora escolástica de Kant, el antípoda de Goethe)”.

Tomando como punto de partida que para Nietzsche “realismo” implica reconocimiento de la veracidad de la physis o Naturaleza, de este mundo contradictorio y pleno de vida y muerte, felicidad y desdicha, no es de extrañar que Goethe sea para él, “…en una época de sentimientos irreales, un realista convencido… un hombre fuerte, de alta cultura, hábil para todas las cosas del cuerpo, teniendo un perfecto dominio de sí mismo, perfecto respeto a sí mismo… tolerante no por debilidad, sino por fuerza, porque sabe usar en provecho propio aquello mismo que haría perecer a una naturaleza mediocre…” para quien “…no hay nada prohibido… y se afirma en el Todo: no niega nunca…”. Lo más, se lamenta de la inutilidad del conocimiento adquirido a través de la razón, por lo que Fausto asevera: “Siento que inútilmente haciné entorno mío todos los tesoros del espíritu humano…” en un alejamiento de la vida.

Por boca de Mefistófeles ataca la filosofía racionalista tradicional: “Emplead bien el tiempo, que se va tan aprisa; el orden os enseñará a aprovecharlo. Os aconsejo, pues,  mi caro amigo, que entréis  primero en el Collegium Logicum. Allí os peinarán debidamente el espíritu, os lo calzarán en borceguíes a la  española, de suerte que se deslice con más tiento por el camino del pensar y no se tuerza acá y allá y se descarríe…

En realidad, comparo yo la fábrica de los pensamientos con un telar en el que a golpes de pedal muévense mil hilos, suben y bajan las devanaderas y corren invisiblemente los cabos, y un golpecito solo fragua miles de combinaciones; pues eso mismo deberá hacer el filósofo que allí penetra y os adoctrina. Lo primero tiene que ser así, lo segundo asá, y de ahí se deriva lo tercero y luego lo cuarto; y si no existieran lo primero y lo segundo, pues no tendríamos nunca lo tercero y lo cuarto…”.

Palabras que encierran despiadada burla en contra de la lógica que emplea el filósofo, a quien ataca por su actitud antivitalista que le carcome: “Quien aspira a reconocer y describir alguna cosa viva, busca ante todo desentrañarle el espíritu; luego, ya tiene en su mano las partes y sólo falta, ¡por desgracia!, el lazo espiritual. ‘Enchiresin naturae’ llama a eso la alquimia, se burla de sí misma y no lo nota”.